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NOTICIAS DE LA CONSTRUCCIÓN, URBANISMO E INMOBILIARIO.

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NOTICIA ADAPTADA AL SISTEMA EDUCATIVO inmoley.com DE FORMACIÓN CONTINUA PARA PROFESIONALES INMOBILIARIOS. ©
Enciclopedia profesional del sector inmobiliario y la construcción: este artículo se conecta con guías prácticas (metodología, modelos y casos).
EL CONTRACT MANAGER QUE DOCUMENTA EL CAMBIO ANTES DE DISCUTIR SU PRECIO

16 de julio de 2026
¿Qué guía práctica soluciona este tipo de casos?
¿Qué debe saber un profesional en un caso práctico como el de la noticia?
  • El contract manager controla cambios, avisos, plazos y pruebas para evitar que una incidencia de obra termine en una reclamación difícil de defender.
La dirección facultativa solicita modificar una solución. El equipo de obra necesita actuar inmediatamente para no detener la producción. El contratista considera que el cambio tendrá consecuencias económicas y temporales, pero todavía no dispone de una instrucción formal. Unos días después, nadie discute que el trabajo debía ejecutarse. Lo que se discute es si estaba incluido en el contrato, quién lo ordenó, cuánto costó, qué plazo consumió y qué documentación permite demostrarlo. Cuando el problema llega a esa fase, el contract manager ya no trabaja únicamente con cláusulas. Trabaja con correos incompletos, actas ambiguas, versiones sucesivas de planos, partes de obra, mediciones, fotografías, órdenes verbales y recuerdos diferentes de una misma conversación. Su función consiste en evitar que el contrato solo se consulte cuando aparece el conflicto. El contract manager debe conseguir que las decisiones adoptadas durante la ejecución se identifiquen, comuniquen, documenten y valoren cuando todavía es posible controlar sus consecuencias.

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CONTRACT MANAGEMENT. GESTIÓN DE CONTRATOS.

 
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Resumen audiovisual de la noticia profesional de inmoley.com.
 

 
1. UNA PROFESIÓN DEFINIDA POR LAS DECISIONES QUE TOMA

El contract manager puede traducirse como gestor o responsable de contratos, pero su trabajo no consiste simplemente en archivar documentos contractuales.

Su función es mantener la conexión entre lo pactado y lo que sucede realmente durante el proyecto.

Antes de la firma, puede participar en la revisión del alcance, las responsabilidades, los riesgos, los procedimientos de comunicación, los mecanismos de pago, las garantías, las penalizaciones y los sistemas de resolución de controversias.

Después de la firma, debe comprobar que el contrato se aplica, que cada parte conoce sus obligaciones y que las decisiones relevantes siguen los procedimientos establecidos.

El contract manager decide cuándo una incidencia debe tratarse como una cuestión técnica ordinaria y cuándo puede tener consecuencias contractuales.

Debe determinar si procede emitir un aviso, solicitar una aclaración, reservar derechos, registrar un retraso, valorar un cambio, pedir una ampliación de plazo o preparar una respuesta a la reclamación de otra parte.

También debe decidir qué información falta para adoptar una posición defendible.

El contrato puede exigir una notificación dentro de un plazo determinado, pero el contract manager necesita conocer además cuándo se produjo el hecho, quién tuvo conocimiento de él, qué trabajos resultaron afectados y qué medidas se adoptaron.

Su aportación no consiste en convertir todas las incidencias en disputas.

Consiste en conseguir que los equipos técnicos y económicos comprendan las consecuencias contractuales de sus decisiones sin impedir el avance razonable del proyecto.

El buen contract manager protege los derechos de la empresa, pero también contribuye a que las relaciones contractuales sean previsibles, ordenadas y profesionales.

2. LOS PROBLEMAS QUE TERMINAN SOBRE SU MESA

Los problemas contractuales rara vez aparecen identificados desde el principio como reclamaciones.

Suelen comenzar con una instrucción verbal, un plano revisado, un acceso que no está disponible, una aprobación que se retrasa, una interferencia entre contratistas o una unidad cuya medición admite interpretaciones diferentes.

El equipo de obra puede considerar que se trata de una incidencia técnica que debe resolverse cuanto antes. El departamento económico puede detectar después que ha generado un coste no previsto. El responsable de planificación puede comprobar que afecta a actividades críticas.

Finalmente, el contract manager debe reconstruir lo ocurrido.

También llegan a su mesa los alcances incompletos.

Un contrato puede describir el resultado esperado sin detallar todos los medios necesarios para conseguirlo. Una partida puede aparecer en el presupuesto, pero no en los planos. Una exclusión puede figurar en la oferta del contratista, aunque no haya sido aceptada expresamente en el documento final.

Los retrasos plantean dificultades similares.

Para atribuir un retraso no basta con comprobar que una actividad terminó después de la fecha prevista. Hay que analizar su causa, su efecto sobre la planificación, las responsabilidades concurrentes, las medidas de mitigación y la documentación disponible.

El contract manager también interviene cuando se discuten certificaciones, mediciones, revisiones de precios, penalizaciones, garantías, retenciones, defectos, recepciones o liquidaciones.

Puede recibir reclamaciones de contratistas y subcontratistas, pero también debe preparar las reclamaciones de su propia empresa frente al cliente, al contratista principal, al proveedor o a otro participante.

En proyectos internacionales o con contratos complejos, debe coordinar además a equipos jurídicos, técnicos, financieros y de planificación que utilizan lenguajes profesionales diferentes.

El contrato puede definir los derechos. La realidad del proyecto determina si existen pruebas suficientes para ejercerlos.

3. LOS ERRORES QUE MÁS CAROS RESULTAN

Uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que la documentación puede prepararse al final.

Cuando aparece una modificación, resulta habitual priorizar la continuidad de la obra y dejar para más adelante su formalización. Sin embargo, con el paso del tiempo desaparecen datos esenciales.

Ya no resulta sencillo separar los trabajos originales de los modificados. Los recursos se mezclan. Las fotografías no identifican fechas ni ubicaciones. Los partes no describen la incidencia. Los profesionales que participaron pueden haber cambiado de proyecto.

Otro error consiste en enviar avisos genéricos.

Comunicar que “esta circunstancia puede afectar al plazo y al coste” no siempre permite conocer qué hecho se reclama, qué obligación se considera incumplida, qué actividades están afectadas y qué medidas se están adoptando.

También resulta costoso interpretar el contrato exclusivamente desde una perspectiva jurídica y sin comprender cómo se ejecuta la obra.

Una cláusula sobre cambios, accesos o aprobaciones solo puede aplicarse correctamente cuando se relaciona con la secuencia de trabajo, los recursos, los rendimientos y la planificación.

El error contrario consiste en dejar la gestión contractual exclusivamente en manos del equipo técnico.

El conocimiento de la obra es imprescindible, pero no garantiza que se cumplan plazos de notificación, requisitos formales, procedimientos de valoración o mecanismos de resolución.

Otro problema frecuente es mantener distintas versiones de la realidad.

El jefe de obra puede informar de una causa, el planificador de otra y el departamento de costes utilizar una tercera explicación. Cuando la reclamación se prepara, las contradicciones internas reducen su credibilidad.

También resulta peligroso aceptar instrucciones ambiguas sin solicitar aclaración.

Una orden puede definir qué debe ejecutarse, pero no confirmar si constituye un cambio, cómo se medirá, qué precio se aplicará o si se reconoce su efecto en el plazo.

La ausencia de respuesta tampoco debe interpretarse automáticamente como aceptación.

El silencio de una parte puede tener efectos diferentes según el contrato, la legislación aplicable y las circunstancias del proyecto. Por ello, las reservas y comunicaciones deben redactarse con precisión y revisarse profesionalmente cuando sea necesario.

Finalmente, uno de los errores más caros consiste en concentrar toda la gestión contractual en la reclamación final.

Cuando el contrato solo se analiza al terminar la obra, la empresa suele haber perdido oportunidades de notificar, negociar, mitigar, corregir o acordar soluciones durante la ejecución.

4. LO QUE DISTINGUE AL PROFESIONAL QUE CONTROLA LA SITUACIÓN

El contract manager preparado comienza por convertir el contrato en un sistema de gestión.

Identifica las obligaciones principales, los plazos de notificación, las personas autorizadas para impartir instrucciones, los procedimientos de aprobación, las reglas de medición, los mecanismos de pago y las causas que pueden justificar cambios o ampliaciones.

No espera que todos los integrantes del proyecto lean el contrato completo.

Prepara matrices de obligaciones, calendarios de avisos, procedimientos internos y resúmenes adaptados a quienes deben aplicar cada disposición.

También establece una conciencia contractual dentro del equipo.

El jefe de obra debe saber qué hechos deben comunicarse. El planificador debe registrar sus efectos temporales. El responsable de costes debe separar los recursos adicionales. Compras debe conservar ofertas, pedidos y modificaciones. Administración debe relacionar facturas y certificaciones con los conceptos contractuales correspondientes.

El contract manager diferencia entre hecho, interpretación y pretensión.

El hecho puede ser que un acceso no estuvo disponible. La interpretación determinará quién tenía la obligación de proporcionarlo. La pretensión puede consistir en solicitar costes adicionales o una ampliación de plazo.

Separar esos tres niveles ayuda a preparar comunicaciones más claras y posiciones más defendibles.

El profesional que controla la situación mantiene registros contemporáneos.

No reconstruye la historia únicamente cuando aparece una disputa. Registra las incidencias, las comunicaciones, las decisiones, los costes y los efectos temporales mientras se producen.

También analiza cada cambio antes de discutir únicamente su importe.

Primero identifica el alcance original, la diferencia introducida, la instrucción recibida, la causa, las responsabilidades y el efecto sobre la ejecución. Después estudia la valoración económica y temporal.

El buen contract manager no convierte cada conversación en una amenaza contractual.

Busca soluciones negociadas, acuerdos parciales, procedimientos de escalado y mecanismos que permitan continuar el proyecto sin renunciar a los derechos de la empresa.

Su objetivo no es producir más correspondencia. Es producir la correspondencia necesaria, en el momento adecuado y con información suficiente.

5. LO QUE DEBE CONOCER, AUNQUE NO LO EJECUTE PERSONALMENTE

El contract manager no tiene que proyectar la estructura, calcular personalmente todos los costes ni elaborar por sí solo la planificación completa.

Sin embargo, debe comprender suficientemente esas materias para relacionarlas con el contrato.

Debe conocer el alcance técnico para distinguir entre el trabajo originalmente contratado, las aclaraciones que no modifican ese alcance y los cambios que pueden generar nuevos derechos u obligaciones.

Necesita comprender presupuestos, mediciones y precios para analizar cómo debe valorarse una modificación.

Debe diferenciar entre precio alzado, precios unitarios, coste reembolsable, tiempo y materiales, precio máximo garantizado y otros sistemas de contratación.

También debe entender la planificación.

Una reclamación de plazo requiere identificar actividades afectadas, secuencia prevista, camino crítico, holguras, retrasos concurrentes y medidas de mitigación. No basta con comparar dos fechas finales.

Debe conocer los procedimientos de compras y subcontratación para comprobar que las obligaciones asumidas frente al cliente se trasladan adecuadamente a contratistas, proveedores y subcontratistas.

Necesita comprender garantías, seguros, retenciones, penalizaciones, límites de responsabilidad, indemnizaciones y condiciones de recepción.

Debe saber cómo se organiza la documentación del proyecto: versiones de planos, solicitudes de información, instrucciones, actas, informes, partes, fotografías, certificaciones y correspondencia.

También tiene que conocer los mecanismos de negociación, mediación, adjudicación, arbitraje o litigio previstos en cada contrato, aunque su aplicación corresponda a asesores jurídicos especializados.

No necesita sustituir al abogado, al project manager, al jefe de obra, al planificador o al cost manager.

Necesita coordinar su información y conseguir que las decisiones técnicas, económicas y temporales puedan explicarse contractualmente.

6. UNA GUÍA PRÁCTICA COMO HERRAMIENTA DE TRABAJO

La guía práctica inmoley.com CONTRACT MANAGEMENT. GESTIÓN DE CONTRATOS. puede utilizarse para comprender y ordenar el ciclo completo de la gestión contractual.

Puede servir para preparar un plan de gestión de contratos antes de iniciar el proyecto, identificando responsables, procedimientos, documentos, comunicaciones y controles.

También puede ayudar a elaborar una matriz de obligaciones que permita saber qué debe hacer cada parte, en qué plazo y con qué evidencia documental.

Durante la ejecución, puede utilizarse para revisar los procedimientos relacionados con instrucciones, variaciones, avisos, seguimiento del rendimiento, incumplimientos, retrasos y controversias.

La guía también permite analizar la relación entre el contract manager y los departamentos de compras, proyecto, construcción, costes, planificación y asesoría jurídica.

Puede emplearse para preparar reuniones contractuales, revisar una reclamación recibida, organizar los antecedentes de una modificación o comprobar si la documentación disponible permite respaldar una posición.

Resulta igualmente útil para diseñar procedimientos internos de archivo, alertas, aprobaciones y seguimiento de obligaciones.

También puede utilizarse en la formación de jefes de obra, responsables de contratación, compradores, planificadores y técnicos que deben reconocer las situaciones con posible efecto contractual.

No sustituye el asesoramiento jurídico específico ni determina por sí sola la interpretación aplicable a un contrato concreto.

Su utilidad consiste en ofrecer una estructura profesional de consulta para relacionar el contrato con la gestión diaria del proyecto.

7. QUÉ ENCONTRARÁ EL PROFESIONAL EN LA GUÍA

La guía analiza las características del contract management y las funciones del contract manager.

Desarrolla las etapas de planificación, contratación, ejecución, seguimiento y cierre de los contratos.

Aborda la elaboración del plan de gestión de contratos, la distribución de funciones y responsabilidades, la administración documental y el mantenimiento de registros.

También estudia la relación entre contract management, project management, construction management y departamentos de compras.

La guía trata la gestión del rendimiento, el seguimiento del contrato, las variaciones contractuales y la resolución de disputas.

Incluye la digitalización de la gestión contractual, la utilización de herramientas informáticas, las alertas, los recordatorios y los indicadores de rendimiento.

Analiza la subcontratación y el control de adquisiciones, así como la importancia de trasladar las obligaciones del contrato principal a los contratos con terceros.

Desarrolla situaciones relacionadas con falta de conciencia contractual, negociación, selección del tipo de contrato, cambios de alcance, modificaciones de diseño, retrasos de subcontratistas, entregas tardías de materiales y desacuerdos sobre la finalización.

Los casos prácticos permiten observar las causas de los problemas, las posibles soluciones, sus consecuencias y las lecciones que pueden trasladarse a otros proyectos.

8. PARA QUIÉN RESULTA ESPECIALMENTE ÚTIL

La guía resulta especialmente útil para contract managers y responsables de administración de contratos.

También puede ser utilizada por responsables de contratación, directores de proyecto, project managers y construction managers.

Los jefes de obra y jefes de producción pueden encontrar una referencia para identificar incidencias que necesitan notificación, documentación o valoración contractual.

Puede resultar relevante para planificadores, cost managers, quantity surveyors y responsables de costes que deban preparar el soporte temporal o económico de cambios y reclamaciones.

Los departamentos de compras pueden utilizarla para mejorar la contratación, el seguimiento de proveedores y la correspondencia entre contratos principales y subcontratos.

También puede ser útil para abogados de construcción que necesiten comprender la gestión diaria de la evidencia técnica y económica.

Los contratistas, ingenierías, promotores, consultoras y empresas de gestión de proyectos pueden emplearla para establecer procedimientos internos homogéneos.

Es igualmente adecuada para profesionales que estén comenzando a asumir responsabilidades contractuales y necesiten comprender cómo se conecta el contrato con la ejecución real del proyecto.

9. PARA QUIÉN PUEDE NO SER NECESARIA

La guía puede no ser necesaria para quien únicamente busque una definición breve de contract management.

Tampoco sustituye el análisis jurídico de una cláusula, una reclamación o una disputa concreta.

Quien necesite determinar urgentemente si debe emitir un aviso contractual dentro de un plazo específico deberá revisar el contrato y obtener el asesoramiento profesional que corresponda.

Puede no resultar adecuada para quien no participe en la contratación, ejecución, seguimiento o cierre de proyectos y servicios.

Una empresa que ya disponga de un sistema completo de gestión contractual, matrices de obligaciones, procedimientos de cambios, software específico, modelos de comunicación y equipos especializados puede considerar que parte del contenido ya está incorporado a su organización.

La utilidad de la guía depende de que el lector necesite comprender, organizar o mejorar la gestión de contratos en su actividad profesional.

10. ANTES DE COMPRAR: CONSULTAR LA VISTA PREVIA

Antes de adquirir la guía conviene consultar gratuitamente la vista previa disponible.

La muestra permite revisar el índice, la estructura, el nivel de detalle y el enfoque profesional del contenido.

El lector puede comprobar si la guía desarrolla las materias que necesita: funciones del contract manager, planificación contractual, obligaciones, comunicaciones, cambios, subcontratación, seguimiento, digitalización, disputas y casos prácticos.

También permite valorar si el contenido responde al tipo de contratos y proyectos con los que trabaja.

La vista previa debe utilizarse para comprobar si la guía puede servir como instrumento habitual de consulta, formación o preparación de procedimientos internos.

Vista previa:

https://www.inmoley.com/CURSOS-LIBRERIA/EJEMPLOS/CONTRACT-MANAGEMENT-GESTION-CONTRATOS.pdf

11. FORMAS DE ADQUISICIÓN

GUMROAD

La edición profesional adquirida mediante Gumroad se entrega como PDF descargable e imprimible.

Esta modalidad resulta adecuada para quien necesite conservar el documento, consultarlo fuera de una plataforma de lectura e imprimir apartados para reuniones, formación o procedimientos internos.

El enlace de compra vigente debe consultarse en la página de la guía.

GOOGLE PLAY LIBROS

Cuando la guía esté disponible en Google Play Libros, esta modalidad permite su lectura mediante la plataforma y sus aplicaciones.

La edición de Google Play Libros no supone la entrega del PDF profesional imprimible ofrecido mediante Gumroad.

El enlace actualizado y la disponibilidad deben comprobarse directamente en la página de la guía.

Página de la guía:

https://www.inmoley.com/CURSOS-LIBRERIA/EDIFICACION-CONTRACT-MANAGEMENT-GESTION-CONTRATOS.html

12. EL PRECIO COMO DECISIÓN PROFESIONAL

El precio habitual de las guías prácticas inmoley.com es de 99,90 euros, sin perjuicio del importe vigente, las promociones o los impuestos aplicables en cada plataforma.

La compra debe valorarse atendiendo al uso profesional que puede darse al contenido.

Un contract manager interviene en la preparación de procedimientos, revisión de contratos, seguimiento de obligaciones, análisis de cambios, reuniones, reclamaciones y cierre contractual.

La guía puede utilizarse en distintos proyectos y por varios departamentos de una misma organización, dentro de las condiciones de uso aplicables a la edición adquirida.

No garantiza que una reclamación sea aceptada ni que una controversia se resuelva favorablemente.

Su valor potencial consiste en ayudar al profesional a trabajar con una visión ordenada del proceso contractual, formular mejores preguntas y detectar cuándo falta información o documentación.

El lector debe valorar si disponer de esa estructura de consulta puede resultarle útil en más de un contrato, más de una negociación y más de una incidencia.

13. CHECKLIST DEL PROFESIONAL

1. ¿Se han identificado todas las obligaciones, entregables, fechas y responsabilidades esenciales del contrato?

2. ¿El equipo de proyecto conoce qué hechos deben notificarse y dentro de qué plazos?

3. ¿Está claramente definido quién puede impartir instrucciones, aprobar cambios y comprometer económicamente a cada parte?

4. ¿Las modificaciones se registran desde que se solicitan hasta que se aprueban, valoran, ejecutan y cierran?

5. ¿Cada aviso describe el hecho, su fecha, la obligación afectada y sus posibles consecuencias económicas o temporales?

6. ¿Los partes, fotografías, mediciones, informes y programas permiten demostrar cómo afectó una incidencia a los trabajos?

7. ¿Las obligaciones del contrato principal se han trasladado correctamente a los contratos con proveedores y subcontratistas?

8. ¿Las versiones de planos, especificaciones, actas e instrucciones pueden identificarse y relacionarse con los trabajos ejecutados?

9. ¿Los equipos técnico, económico, jurídico y de planificación mantienen una explicación coherente de cada incidencia relevante?

10. ¿Las reclamaciones recibidas se registran, analizan y responden conforme a los procedimientos y plazos contractuales?

11. ¿Existe un sistema de alertas para garantías, seguros, renovaciones, hitos, penalizaciones, recepciones y vencimientos?

12. ¿El cierre contractual se prepara durante la ejecución o se está dejando toda la documentación para el final de la obra?

14. CONCLUSIÓN

El contract manager trabaja en el espacio que existe entre el documento firmado y la realidad cambiante del proyecto.

El contrato define obligaciones, derechos y procedimientos. La obra introduce cambios, retrasos, interferencias, instrucciones y decisiones que deben interpretarse a la luz de ese contrato.

La experiencia profesional permite reconocer cuándo una incidencia puede tener consecuencias importantes.

Pero la experiencia necesita apoyarse en registros, avisos, procedimientos, coordinación y capacidad para relacionar hechos técnicos con obligaciones contractuales.

El contract manager preparado no espera a que aparezca una reclamación para comenzar a documentar.

Consigue que el equipo identifique los hechos relevantes, preserve la evidencia, comunique a tiempo y mantenga una posición coherente durante toda la ejecución.

Su función no consiste en crear conflictos, sino en evitar que la falta de claridad, documentación o procedimiento convierta una diferencia gestionable en una disputa difícil de resolver.

La guía práctica CONTRACT MANAGEMENT. GESTIÓN DE CONTRATOS. ofrece una estructura profesional para organizar ese trabajo y convertir el contrato en una verdadera herramienta de gestión del proyecto.

15. REFERENCIA A LA GUÍA PRÁCTICA

Título exacto:

CONTRACT MANAGEMENT. GESTIÓN DE CONTRATOS.

Descripción profesional:

Guía práctica sobre funciones del contract manager, planificación y administración contractual, obligaciones, compras, subcontratación, seguimiento, cambios, documentación, herramientas digitales, disputas y casos prácticos en construcción.

Página de la guía:

https://www.inmoley.com/CURSOS-LIBRERIA/EDIFICACION-CONTRACT-MANAGEMENT-GESTION-CONTRATOS.html

Vista previa:

https://www.inmoley.com/CURSOS-LIBRERIA/EJEMPLOS/CONTRACT-MANAGEMENT-GESTION-CONTRATOS.pdf

Gumroad:

Consultar el enlace de compra vigente en la página de la guía.

Google Play Libros:

Consultar la disponibilidad y el enlace actualizado en la página de la guía.

Precio habitual:

99,90 euros. Comprobar el precio vigente y los impuestos aplicables antes de realizar la compra.

16. AUTORÍA

Autoría: Redacción inmoley.com
 

NOTA LINKEDIN

EL CONTRACT MANAGER NO DEBE ESPERAR A LA RECLAMACIÓN PARA EMPEZAR A DOCUMENTAR

Una modificación se solicita verbalmente para no detener la obra.

El equipo técnico actúa. Producción reorganiza los trabajos. El coste adicional todavía no se ha calculado y nadie confirma por escrito si el plazo también resultará afectado.

Semanas después, la discusión ya no consiste en decidir qué debe ejecutarse.

Se discute si el trabajo estaba incluido, quién lo ordenó, cuánto costó y qué pruebas permiten demostrarlo.

El contract manager trabaja precisamente en ese espacio entre el contrato firmado y la realidad cambiante del proyecto.

Su función no es convertir cada incidencia en una reclamación. Es conseguir que los cambios, avisos, obligaciones, plazos y decisiones relevantes se gestionen cuando todavía pueden controlarse.

El profesional preparado diferencia entre el hecho, su interpretación contractual y la pretensión que puede derivarse de él.

También consigue que el jefe de obra, el planificador, el responsable de costes, compras y asesoría jurídica mantengan una versión coherente y documentada de lo sucedido.

Una reclamación no se construye al final mediante recuerdos. Se prepara durante la ejecución con instrucciones, avisos, programas, partes, mediciones, fotografías y registros contemporáneos.

La guía práctica inmoley.com CONTRACT MANAGEMENT. GESTIÓN DE CONTRATOS. desarrolla la planificación contractual, las obligaciones, las compras, la subcontratación, el seguimiento, los cambios, la digitalización, las disputas y los casos prácticos de construcción.

¿En vuestros proyectos la gestión contractual comienza al firmar el contrato o únicamente cuando aparece la primera reclamación?

https://www.inmoley.com/CURSOS-LIBRERIA/EDIFICACION-CONTRACT-MANAGEMENT-GESTION-CONTRATOS.html
 

NOTA X

El contract manager no debe esperar a la reclamación para empezar a documentar.

Los cambios se defienden con avisos, instrucciones, programas, mediciones y registros preparados durante la ejecución, no con recuerdos al final de la obra.

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