- comunicar
el hecho dentro de un plazo;
- utilizar
un canal determinado;
- dirigirse
a una persona concreta;
- identificar
la cláusula aplicable;
- explicar
el efecto previsto;
- aportar
documentación;
- actualizar
periódicamente la reclamación;
- demostrar
el impacto sobre coste y programa;
- reservar
expresamente los derechos.
El problema aparece cuando el equipo de obra conoce perfectamente la incidencia, la comenta en reuniones, envía correos, incluye observaciones en actas y continúa trabajando, pero nadie presenta la notificación formal exigida por el contrato.
Meses después, cuando el contratista cuantifica 8.900.000 € de sobrecostes y 146 días de ampliación, el promotor responde que una parte sustancial de la reclamación está fuera de plazo.
El contratista afirma que el promotor conocía todos los hechos.
El promotor responde que conocimiento no equivale a notificación contractual.
El project manager sostiene que sus instrucciones eran técnicas y no autorizaban costes.
La dirección facultativa asegura que las actas reflejaban la situación.
El responsable financiero descubre que se han ejecutado trabajos sin orden valorada.
El gestor de contratos comprueba que existían miles de documentos, pero no un sistema que transformara los hechos de obra en decisiones contractuales.
La pregunta principal es clara: ¿de qué sirve negociar durante meses un contrato detallado si, después de firmarlo, nadie controla sus plazos, comunicaciones, hitos, obligaciones y consecuencias?
Esta entrevista profesional se ha elaborado con finalidad didáctica por inmoley.com. Los perfiles, situaciones y respuestas se basan en patrones profesionales observados habitualmente en operaciones inmobiliarias, urbanísticas, financieras y de construcción, y han sido redactados como una recreación práctica para explicar riesgos, errores y soluciones.
Un promotor desarrolla un complejo de uso mixto compuesto por:
- dos edificios
de oficinas;
- un hotel;
- locales
comerciales;
- aparcamiento
subterráneo;
- urbanización
exterior;
- zonas comunes;
- instalaciones
centralizadas;
- conexión
con infraestructuras existentes.
La inversión total prevista asciende a 138.700.000 €.
El contrato principal de construcción se adjudica por 86.400.000 €, con un plazo de 30 meses.
El proyecto incluye además contratos independientes de:
- arquitectura;
- dirección
facultativa;
- project
management;
- control
de costes;
- instalaciones
especiales;
- ascensores;
- cocina industrial;
- mobiliario;
- operador
hotelero;
- acometidas;
- mantenimiento
inicial;
- seguros;
- comercialización;
- financiación.
La financiación bancaria máxima asciende a 91.000.000 € y exige:
- aportación
previa de fondos propios;
- coste hasta
terminación cubierto;
- control
mensual de desviaciones;
- autorización
de cambios relevantes;
- calendario
de disposiciones;
- contingencia
mínima;
- reporting
técnico;
- cumplimiento
de hitos;
- contratos
esenciales en vigor.
El contrato de construcción establece, entre otras obligaciones:
- programa
inicial;
- actualizaciones
mensuales;
- notificación
temprana de incidencias;
- plazo de
14 días para comunicar determinados hechos;
- plazo de
28 días para presentar una reclamación inicial;
- obligación
de aportar registros contemporáneos;
- procedimiento
de órdenes de cambio;
- certificación
mensual;
- aprobación
previa de subcontratas críticas;
- penalizaciones
por retraso;
- límites
de responsabilidad;
- seguros;
- garantías;
- procedimiento
de resolución de disputas.
Durante la ejecución aparecen numerosas incidencias:
- retraso en
información de instalaciones;
- modificación
de la distribución del hotel;
- cambios
solicitados por el futuro operador;
- interferencias
entre estructura e instalaciones;
- nuevos requisitos
contra incendios;
- trabajos
adicionales en acometidas;
- cambio de
determinados materiales;
- ampliación
de zonas comerciales;
- retraso
en ascensores;
- restricciones
de acceso;
- problemas
con una subcontrata de instalaciones;
- necesidad
de acelerar trabajos para mantener la apertura del hotel.
El equipo de obra trata estas cuestiones mediante:
- correos electrónicos;
- actas de
reunión;
- mensajes
internos;
- instrucciones
verbales;
- planos revisados;
- informes
semanales;
- órdenes
técnicas;
- anotaciones
en certificaciones.
Pero no existe un gestor de contratos dedicado durante los primeros dieciocho meses.
Tampoco existe:
- registro
central de notificaciones;
- calendario
automático de plazos;
- matriz de
obligaciones;
- control
de reservas de derechos;
- trazabilidad
completa de cambios;
- vinculación
entre contrato, programa y coste;
- procedimiento
homogéneo con subcontratas.
El contratista principal presenta finalmente una reclamación global por:
- 4.100.000
€ de prolongación;
- 2.350.000
€ de cambios;
- 1.180.000
€ de pérdida de productividad;
- 770.000
€ de aceleración;
- 500.000
€ de costes financieros y administrativos.
Importe total reclamado: 8.900.000 €.
También solicita una ampliación de plazo de 146 días.
El promotor reconoce que existieron cambios y retrasos, pero sostiene que:
- muchas comunicaciones
no cumplían el contrato;
- varias reclamaciones
se presentaron fuera de plazo;
- no existe
demostración suficiente del impacto;
- parte del
retraso era responsabilidad del contratista;
- algunas
instrucciones no autorizaban gasto;
- determinados
costes estaban incluidos en el precio;
- varias incidencias
se notificaron después de ejecutar los trabajos.
El contratista amenaza con suspender determinadas actividades y trasladar reclamaciones de subcontratas.
El financiador exige una solución porque la contingencia disponible es de sólo 3.200.000 €.
Intervienen en esta conversación profesional:
- Promotor
inmobiliario.
- Contratista
principal.
- Gestor de
contratos.
- Project
manager.
- Responsable
financiero.
- Controller
del proyecto.
- Dirección
facultativa.
- Responsable
de compras.
- Jefe de
obra.
- Planificador.
- Responsable
de costes del contratista.
- Asesor jurídico
del promotor.
- Asesor jurídico
del contratista.
- Financiador.
- Project
monitor.
- Subcontratista
de instalaciones.
- Responsable
documental.
- Consejero
independiente.
- Mediador
técnico-contractual.
Contratista
principal:
No fue una
única incidencia. Fueron decenas de cambios, instrucciones, retrasos
e interferencias acumulados durante más de un año.
Promotor:
La existencia
de incidencias no justificaba automáticamente el importe reclamado.
Jefe de obra:
En obra, muchas
decisiones debían adoptarse con rapidez. No podíamos detener
todos los trabajos hasta cerrar cada valoración.
Gestor de contratos:
El problema
no fue actuar con rapidez. El problema fue actuar sin mantener simultáneamente
la trazabilidad contractual.
Gestor de contratos:
El primer
error fue considerar que la gestión del contrato terminaba cuando
se firmaba.
Se dedicaron meses a negociar:
- precio;
- plazo;
- garantías;
- penalizaciones;
- seguros;
- cambios;
- reclamaciones;
- resolución.
Después, el documento se archivó y la obra se gestionó principalmente mediante reuniones y correos.
Asesor jurídico
del promotor:
El contrato
contenía procedimientos detallados, pero no se trasladaron a una
matriz operativa comprensible para el equipo.
Asesor jurídico
del contratista:
Los responsables
de obra conocían la ejecución, pero no todos conocían
las consecuencias de incumplir los procedimientos de aviso.
Gestor de contratos:
Es la gestión
organizada del contrato durante todo su ciclo de vida.
Incluye:
- preparación;
- negociación;
- aprobación;
- firma;
- archivo;
- ejecución;
- seguimiento;
- cambios;
- pagos;
- cumplimiento;
- reclamaciones;
- renovación;
- terminación;
- cierre.
En construcción debe conectar permanentemente:
- contrato;
- alcance;
- coste;
- plazo;
- calidad;
- comunicaciones;
- riesgos;
- documentación.
Asesor jurídico
del promotor:
Redactar el
contrato consiste en acordar las reglas.
Gestionarlo consiste en comprobar diariamente:
- qué
obligación vence;
- quién
debe actuar;
- qué
documento debe emitirse;
- qué
aprobación falta;
- qué
cambio se ha producido;
- qué
coste puede generar;
- qué
derecho debe preservarse.
Gestor de contratos:
Un contrato
excelente mal administrado puede producir peores resultados que un contrato
sencillo bien gestionado.
Asesor jurídico
del promotor:
Porque el
contrato exigía que determinadas notificaciones:
- se identificaran
expresamente como aviso contractual;
- citaran
la cláusula;
- se dirigieran
al representante designado;
- utilizaran
el canal acordado;
- se enviaran
dentro de plazo;
- describieran
el hecho y su posible efecto.
Un correo técnico enviado a un proyectista podía no cumplir esas condiciones.
Contratista:
El promotor
conocía la incidencia.
Asesor jurídico
del promotor:
Conocer un
problema no siempre equivale a recibir la notificación exigida.
Mediador:
Puede resultar
formalista, pero los procedimientos persiguen una finalidad.
Permiten que la otra parte:
- evalúe
el hecho;
- adopte medidas;
- mitigue
el daño;
- reserve
presupuesto;
- informe
al banco;
- valore alternativas;
- conserve
pruebas.
Si una reclamación se presenta ocho meses después, muchas posibilidades de reacción ya han desaparecido.
Gestor de contratos:
Debía
contener, al menos:
- identificación
del contrato;
- fecha;
- destinatario
contractual;
- hecho relevante;
- cláusula
aplicable;
- fecha de
conocimiento;
- posible
efecto en plazo;
- posible
efecto económico;
- medidas
adoptadas;
- documentación
disponible;
- reserva
de derechos.
Además, debía registrarse y recibir seguimiento.
Gestor de contratos:
De 47 incidencias
relevantes identificadas:
- 11 se notificaron
correctamente y dentro de plazo;
- 9 se comunicaron
dentro de plazo, pero mediante canales discutibles;
- 15 aparecían
en actas o correos sin reserva contractual clara;
- 7 se notificaron
tarde;
- 5 se incorporaron
por primera vez a la reclamación global.
Contratista:
Muchas de
las incidencias estaban perfectamente documentadas.
Promotor:
Documentadas
no significa correctamente reclamadas.
Asesor jurídico:
Es una limitación
temporal que puede impedir o reducir una reclamación si no se presenta
la notificación dentro del plazo contractual.
Su eficacia depende del contrato y del régimen jurídico aplicable.
Pero desde la gestión práctica no debe confiarse en discutir después si la cláusula es estrictamente aplicable.
La solución profesional es notificar a tiempo.
Gestor de contratos:
Por varias
razones:
- el equipo
técnico espera conocer el coste exacto;
- se teme
deteriorar la relación;
- nadie sabe
quién debe firmar;
- la incidencia
parece pequeña;
- se confía
en resolverla en reunión;
- no existe
alerta;
- la documentación
está dispersa;
- se confunde
aviso temprano con reclamación definitiva.
Gestor de contratos:
No siempre.
La notificación inicial puede indicar que existe un posible efecto todavía no cuantificado.
Después debe actualizarse con:
- estimación;
- registros;
- programa;
- costes;
- medidas
de mitigación.
Esperar a tener la cifra definitiva puede hacer perder el plazo inicial.
Jefe de obra:
Porque nuestra
prioridad era mantener la producción. Además, cada vez que
enviábamos una comunicación contractual parecía que
estábamos iniciando un conflicto.
Gestor de contratos:
Ése
es un error cultural.
Una notificación temprana no tiene por qué ser agresiva.
Puede redactarse de forma profesional:
- objetiva;
- preventiva;
- colaborativa;
- sin exageraciones;
- reservando
derechos.
Gestor de contratos:
La alerta
temprana comunica que ha surgido un riesgo que puede afectar al proyecto
y permite buscar soluciones.
La reclamación solicita una consecuencia contractual concreta:
- ampliación
de plazo;
- pago;
- compensación;
- ajuste;
- reconocimiento.
Una buena gestión utiliza alertas tempranas para evitar que todos los problemas terminen en reclamaciones.
Project manager:
Las actas
reflejaban:
- decisiones;
- incidencias;
- responsables;
- fechas;
- trabajos
pendientes;
- instrucciones.
Contratista:
Muchas incidencias
aparecían repetidamente en las actas.
Asesor jurídico
del promotor:
Pero las actas
incluían una cláusula indicando que no modificaban el contrato
ni autorizaban costes salvo confirmación formal.
Asesor jurídico:
Depende de:
- contenido;
- facultades
de quien interviene;
- contrato;
- conducta
posterior;
- confirmaciones;
- ejecución.
Pero no debe dejarse esa cuestión a una disputa posterior.
El acta debe diferenciar claramente:
- información;
- solicitud;
- decisión;
- instrucción;
- orden de
cambio;
- asunto pendiente
de aprobación.
Jefe de obra:
En obra existieron
muchas.
La dirección facultativa pedía ajustar una solución, desplazar una instalación o cambiar una secuencia.
Dirección
facultativa:
Nuestras instrucciones
se referían a calidad y conformidad técnica. No siempre implicaban
que el trabajo fuese adicional.
Contratista:
Pero algunas
modificaban el trabajo presupuestado.
Gestor de contratos:
Toda instrucción
verbal con posible impacto debía confirmarse por escrito de inmediato.
Asesor jurídico
del promotor:
El contrato
designaba al representante del promotor.
La dirección facultativa podía emitir instrucciones técnicas dentro del alcance, pero no aprobar unilateralmente incrementos de precio superiores a determinados límites.
Project manager:
Yo coordinaba,
pero determinadas órdenes necesitaban aprobación financiera.
Contratista:
En la práctica
recibíamos instrucciones de varias personas.
Gestor de contratos:
Genera dudas
sobre:
- autoridad;
- alcance;
- coste;
- plazo;
- validez;
- responsabilidad.
Debe existir una matriz de facultades que indique:
- quién
informa;
- quién
solicita;
- quién
instruye;
- quién
valora;
- quién
aprueba;
- quién
firma;
- hasta qué
importe.
Promotor:
Existía
internamente, pero no estaba suficientemente comunicada.
Contratista:
Nosotros recibíamos
correos de responsables que participaban habitualmente en decisiones.
Asesor jurídico:
La autoridad
aparente puede complicar después la defensa de que una instrucción
no era válida.
Promotor:
El futuro
operador solicitó modificar:
- habitaciones;
- cocinas;
- zonas de
servicio;
- instalaciones;
- acabados;
- tecnología;
- accesos.
Contratista:
El impacto
era sustancial.
Project manager:
El cambio
se desarrolló progresivamente mientras se esperaba la decisión
comercial final.
Controller:
Se ejecutaron
trabajos de diseño y preparación antes de disponer de presupuesto
aprobado.
Responsable
de costes:
La valoración
inicial del contratista ascendía a 3.200.000 €.
Después de revisar:
- trabajos
incluidos;
- materiales
no ejecutados;
- ahorros;
- precios;
- gastos;
- impacto
temporal,
la valoración técnica probable quedó en 2.050.000 €.
Promotor:
El problema
era que ya se habían ejecutado aproximadamente 1.100.000 €
antes de cerrar el precio.
Project manager:
Porque esperar
podía retrasar la apertura del hotel.
Promotor:
Existía
presión del operador y de la financiación.
Contratista:
Recibimos
instrucciones para no detener el diseño ni los trabajos preparatorios.
Gestor de contratos:
En una urgencia
puede utilizarse una orden provisional con:
- alcance limitado;
- importe
máximo;
- plazo;
- registros;
- obligación
de presentar valoración;
- reserva
de aprobación final.
Gestor de contratos:
Es una autorización
controlada para avanzar antes de cerrar completamente el cambio.
Debe evitar el cheque en blanco.
Puede fijar:
- tareas autorizadas;
- presupuesto
máximo;
- recursos;
- fecha límite;
- método
de valoración;
- información
requerida;
- prohibición
de exceder el límite sin nueva aprobación.
Subcontratista:
Recibimos
cambios a través del contratista principal y, en ocasiones, directamente
en reuniones con técnicos del promotor.
Contratista:
Después,
la subcontrata nos reclamó prolongación y pérdida
de productividad.
Promotor:
No teníamos
relación contractual directa con ella.
Gestor de contratos:
La gestión
de subcontratas debe respetar la cadena contractual.
Las comunicaciones directas pueden crear:
- confusión;
- compromisos
aparentes;
- interferencias;
- duplicidad
de instrucciones;
- reclamaciones.
Gestor de contratos:
Debe alinear:
- alcance;
- programa;
- avisos;
- cambios;
- certificaciones;
- seguros;
- garantías;
- plazos de
reclamación;
- documentación;
- resolución.
No sirve que el contrato principal exija notificar en 14 días y la subcontrata pueda reclamar al contratista 60 días después sin avisos intermedios.
Contratista:
Sí.
Algunos subcontratos se habían firmado con modelos distintos.
El contrato principal imponía obligaciones que no siempre se trasladaron de forma equivalente.
Responsable
de compras:
Se negoció
sobre precio y alcance, pero no se revisó suficientemente el back-to-back
contractual.
Responsable
de compras:
Significa
trasladar al subcontrato, cuando corresponde, las obligaciones y riesgos
relevantes asumidos por el contratista frente al promotor.
Por ejemplo:
- plazo;
- calidad;
- avisos;
- seguros;
- garantías;
- documentación;
- penalizaciones;
- cambios.
Asesor jurídico:
No consiste
en copiar todo indiscriminadamente. Hay que adaptarlo a la función
real de cada subcontrata.
Subcontratista:
Reclamamos
2.400.000 € por:
- cambios;
- acceso tardío;
- interferencias;
- prolongación;
- trabajos
fuera de secuencia;
- mayores
recursos.
Contratista:
Parte de esa
cantidad se incorporó a nuestra reclamación al promotor.
Promotor:
Pero la reclamación
del contratista no podía ser una simple suma de facturas de subcontratas.
Responsable
de costes:
Debía
demostrar:
- derecho contractual;
- causa;
- responsabilidad;
- notificación;
- impacto;
- cuantificación;
- mitigación;
- ausencia
de duplicidad.
Project monitor:
Una reclamación
de subcontrata no prueba automáticamente que el promotor deba pagarla.
Gestor de contratos:
Es la relación
entre:
- un hecho;
- una obligación
contractual;
- el impacto
producido;
- la compensación
solicitada.
No basta con demostrar que el coste aumentó.
Hay que demostrar por qué aumentó y quién asumía ese riesgo.
Contratista:
La obra duró
más y tuvimos durante más tiempo:
- personal;
- casetas;
- seguridad;
- grúas;
- medios;
- dirección;
- seguros;
- suministros;
- administración.
Promotor:
Pero no todos
los días de prolongación eran responsabilidad nuestra.
Planificador:
Era necesario
analizar el camino crítico.
Planificador:
Es la secuencia
de actividades que determina la fecha final del proyecto.
Un retraso en una actividad no crítica puede no retrasar la terminación.
Para justificar una ampliación debe demostrarse que la incidencia afectó realmente al camino crítico o consumió la holgura de manera relevante.
Project manager:
No siempre.
Algunas actualizaciones:
- se entregaban
tarde;
- no reflejaban
todos los cambios;
- modificaban
lógicas;
- ocultaban
retrasos;
- no distinguían
avance real y reprogramación.
Contratista:
El programa
se volvía muy complejo por la cantidad de cambios.
Gestor de contratos:
Precisamente
cuando aumenta la complejidad es más importante mantener un programa
fiable.
Gestor de contratos:
El programa
permite controlar:
- obligaciones;
- hitos;
- accesos;
- información;
- suministros;
- pruebas;
- entregas;
- retrasos;
- mitigación.
No debe tratarse como un documento decorativo adjunto al contrato.
Responsable
de costes:
Se necesitaban
registros como:
- horas;
- recursos;
- rendimientos;
- secuencias;
- zonas;
- restricciones;
- partes diarios;
- órdenes;
- fotografías;
- comparaciones;
- costes reales.
Contratista:
Teníamos
mucha información, pero no siempre organizada por incidencia.
Controller:
La reclamación
utilizaba porcentajes globales difíciles de auditar.
Asesor jurídico:
Puede plantearse,
pero suele ser difícil si no se demuestra:
- productividad
prevista;
- productividad
real;
- causas;
- exclusión
de ineficiencias propias;
- relación
con hechos concretos.
Gestor de contratos:
Cuanto más
contemporáneo y específico es el registro, más defendible
resulta.
Promotor:
Pedimos mantener
la fecha de apertura del hotel.
Contratista:
Para hacerlo
aumentamos turnos, personal y medios.
Promotor:
Nunca aprobamos
expresamente todo el importe reclamado.
Project manager:
Se habló
de recuperar plazo, pero no se cerró una orden de aceleración
completa.
Planificador:
Es la adopción
de medidas para terminar antes de la fecha que resultaría del programa
normal.
Puede incluir:
- más
turnos;
- más
personal;
- medios adicionales;
- cambios
de secuencia;
- prefabricación;
- entregas
urgentes;
- trabajos
simultáneos.
Asesor jurídico:
Cuando existe:
- instrucción
contractual;
- acuerdo;
- cambio aprobado;
- o una situación
reconocida por el contrato.
Pero debe definirse:
- objetivo;
- fecha;
- coste;
- riesgos;
- medición;
- resultado;
- responsabilidad
si no se logra.
Asesor jurídico
del contratista:
Se produce
cuando se niega una ampliación de plazo que corresponde y, al mismo
tiempo, se exige mantener la fecha inicial.
El contratista puede verse obligado a acelerar para evitar penalizaciones.
Asesor jurídico
del promotor:
Pero debe
demostrar el derecho a la ampliación, la negativa y las medidas
razonables.
Gestor de contratos:
No.
Existían correos como:
- debe mantenerse
la fecha;
- refuercen
recursos;
- presenten
plan de recuperación;
- no se aceptará
retraso.
Pero faltaba un acuerdo sobre coste y responsabilidad.
Gestor de contratos:
Una orden
de aceleración que indicara:
- causa;
- plazo objetivo;
- medidas;
- coste máximo;
- reporting;
- hitos;
- consecuencias;
- tratamiento
si el objetivo no se alcanzaba.
Controller:
En algunas
certificaciones se incluyeron trabajos adicionales todavía no aprobados.
El equipo de costes los descontaba.
El contratista los volvía a incluir el mes siguiente.
Responsable
financiero:
Eso generaba
una diferencia creciente entre:
- obra ejecutada;
- obra certificada;
- obra pagada;
- obra reclamada;
- coste probable.
Gestor de contratos:
Debe separarse:
- obra del
contrato original;
- cambios
aprobados;
- cambios
provisionales;
- trabajos
en disputa;
- materiales
acopiados;
- retenciones;
- anticipos;
- descuentos;
- penalizaciones;
- impuestos.
Controller:
Cada partida
debe tener una referencia contractual y documental.
Controller:
Es el importe
ya contratado, ordenado o razonablemente comprometido, aunque todavía
no se haya certificado o pagado.
Si sólo se mira el pago, el proyecto parece más barato de lo que realmente es.
Controller:
Es la mejor
estimación del coste final, incluyendo:
- contratos;
- cambios;
- reclamaciones;
- riesgos;
- contingencias;
- trabajos
pendientes.
El contract management debe alimentar continuamente esta estimación.
Financiador:
Los informes
mostraban una desviación aprobada de 2.700.000 €.
Pero la exposición total probable superaba 8.000.000 € si se consideraban:
- trabajos
ejecutados sin orden;
- reclamaciones;
- prolongación;
- cambios
pendientes;
- aceleración.
Project monitor:
La diferencia
entre coste aprobado y coste probable era demasiado grande.
Financiador:
Porque necesitamos
saber si existen fondos suficientes para terminar.
Una reclamación no resuelta puede convertirse en:
- falta de
caja;
- paralización;
- litigio;
- ejecución
de garantías;
- retraso;
- reducción
de valor.
Financiador:
Exigimos:
- gestor de
contratos independiente;
- registro
único de cambios;
- valoración
de reclamaciones;
- coste hasta
terminación actualizado;
- aportación
adicional de fondos;
- aprobación
reforzada;
- reporting
quincenal;
- plan de
resolución.
Promotor:
Tuvimos que
aportar 4.500.000 € adicionales como reserva provisional.
Promotor:
En el mes
diecinueve.
Gestor de contratos:
Llegué
cuando existían:
- miles de
correos;
- 126 actas;
- 38 revisiones
de planos;
- 47 incidencias;
- 22 cambios
abiertos;
- reclamaciones
de subcontratas;
- varios calendarios
distintos.
Gestor de contratos:
Crear un registro
maestro.
Para cada asunto incluimos:
- código;
- descripción;
- fecha;
- contrato;
- cláusula;
- responsable;
- notificación;
- estado;
- coste;
- plazo;
- documentos;
- decisión;
- acción
siguiente.
Responsable
documental:
Porque una
misma incidencia podía aparecer con nombres diferentes:
- cambio hotel;
- revisión
operador;
- modificación
planta;
- nuevo layout;
- instrucción
de habitaciones.
Sin un código único, se duplicaban o se perdían documentos.
Gestor de contratos:
Se crearon:
- registro
de contratos;
- registro
de obligaciones;
- registro
de notificaciones;
- registro
de cambios;
- registro
de reclamaciones;
- registro
de garantías;
- registro
de seguros;
- registro
de pagos;
- registro
de aprobaciones;
- registro
de correspondencia;
- registro
de subcontratas;
- calendario
de hitos.
Gestor de contratos:
Es una tabla
que traduce el contrato en acciones.
Para cada obligación indica:
- qué
debe hacerse;
- quién;
- cuándo;
- cómo;
- qué
documento lo acredita;
- qué
sucede si no se cumple;
- quién
supervisa.
Gestor de contratos:
Debe aplicarse
a todas.
Por ejemplo, el promotor debía:
- entregar
información;
- permitir
accesos;
- aprobar;
- pagar;
- decidir;
- obtener
determinados permisos.
El contratista debía:
- construir;
- programar;
- notificar;
- asegurar;
- informar;
- corregir;
- entregar
documentación.
Responsable
documental:
Permitió
generar avisos sobre:
- vencimientos;
- renovaciones;
- seguros;
- avales;
- plazos de
respuesta;
- fechas de
notificación;
- hitos;
- caducidades;
- periodos
de garantía.
Gestor de contratos:
Un plazo conocido
por el sistema no depende de la memoria de una persona.
Promotor:
Sí,
pero después de comprobar que digitalizar el desorden no resolvía
el problema.
Gestor de contratos:
Primero normalizamos:
- procesos;
- nomenclatura;
- responsables;
- permisos;
- flujos;
- plantillas.
Después implantamos la herramienta.
Gestor de contratos:
Porque se
espera que el software decida por la organización.
Puede fracasar por:
- contratos
mal cargados;
- datos incompletos;
- usuarios
sin formación;
- duplicidad
de sistemas;
- falta de
responsables;
- ausencia
de disciplina;
- alertas
excesivas;
- plantillas
deficientes;
- resistencia
del equipo.
Responsable
documental:
Puede automatizarse:
- archivo;
- búsqueda;
- versiones;
- aprobaciones;
- firmas;
- alertas;
- hitos;
- renovaciones;
- reporting;
- permisos;
- trazabilidad.
Gestor de contratos:
Pero el criterio
contractual, la estrategia y la negociación siguen necesitando profesionales.
Gestor de contratos:
Se implantaron
KPI como:
- tiempo medio
de aprobación de cambios;
- cambios
abiertos;
- importe
pendiente;
- avisos dentro
de plazo;
- reclamaciones
sin respuesta;
- obligaciones
vencidas;
- documentos
pendientes;
- tiempo medio
de certificación;
- porcentaje
de contratos con matriz de obligaciones;
- garantías
próximas a caducar.
Controller:
Que el tiempo
medio para aprobar un cambio era de 74 días.
Durante ese periodo, muchas veces el trabajo continuaba.
Promotor:
Eso explicaba
parte de la pérdida de control.
Contratista:
También
explicaba por qué acumulábamos trabajos sin valoración
cerrada.
Gestor de contratos:
No existe
uno universal.
Pero debe fijarse un objetivo por fases:
- registro;
- evaluación
inicial;
- información
adicional;
- valoración;
- decisión;
- orden.
Lo importante es que ningún cambio permanezca indefinidamente en una zona gris.
Mediador:
Se agruparon
por categorías:
- cambios reconocidos;
- retrasos
del promotor;
- retrasos
del contratista;
- riesgos
compartidos;
- reclamaciones
tardías;
- falta de
prueba;
- cuestiones
de interpretación.
Después se analizaron:
- derecho;
- procedimiento;
- impacto;
- cuantificación;
- solución
comercial.
Mediador:
La valoración
inicial fue:
- 2.650.000
€ con derecho y prueba sólidos;
- 1.900.000
€ con derecho probable, pero cuantificación discutible;
- 1.450.000
€ afectados por avisos tardíos;
- 1.300.000
€ con problemas de causalidad;
- 1.600.000
€ con documentación insuficiente o duplicidades.
Contratista:
No aceptamos
inicialmente esa clasificación.
Promotor:
Tampoco aceptábamos
reconocer todo el primer bloque.
Asesor jurídico
del promotor:
Nuestra posición
inicial fue aplicar estrictamente los plazos.
Mediador:
Sin embargo,
se analizaron:
- conocimiento
del promotor;
- conducta
de las partes;
- instrucciones;
- posibilidad
de mitigación;
- perjuicio
causado por la demora;
- régimen
jurídico;
- documentación.
Mediador:
No se trató
todo como blanco o negro.
Se acordó:
- reconocer
plenamente los cambios formalmente aprobados;
- negociar
los avisos defectuosos con prueba suficiente;
- reducir
los importes sin causalidad completa;
- rechazar
duplicidades;
- compensar
determinados retrasos cruzados;
- cerrar reclamaciones
de subcontratas mediante acuerdos específicos.
Planificador:
El análisis
concluyó:
- 52 días
imputables principalmente al promotor;
- 37 días
imputables principalmente al contratista;
- 24 días
concurrentes;
- 18 días
mitigados mediante aceleración;
- resto sin
impacto crítico demostrado.
Se concedió una ampliación neta de 63 días dentro del acuerdo global.
Planificador:
Porque se
reconocieron algunos efectos indirectos y periodos de reorganización
acreditados, pero no toda la solicitud de 146 días.
Controller:
Se alcanzó
una transacción económica de 4.720.000 €.
Incluía:
- cambios reconocidos;
- parte de
prolongación;
- determinados
costes de aceleración;
- cierre de
reclamaciones de subcontratas;
- renuncia
a otros importes;
- extensión
de garantías;
- compromiso
de programa revisado.
Contratista:
Era inferior
a nuestra reclamación, pero evitaba años de disputa.
Promotor:
Era superior
a nuestra valoración inicial, pero reducía el riesgo de paralización
y litigio.
Responsable
financiero:
Se utilizó:
- parte de
la contingencia;
- fondos propios
adicionales;
- ahorro en
otras partidas;
- retenciones;
- calendario
de pago vinculado a hitos.
Financiador:
Autorizamos
el acuerdo porque mejoraba la visibilidad del coste hasta terminación.
Project manager:
Se retrasó
71 días respecto a la fecha inicial.
La ampliación contractual reconocida fue de 63 días.
Los ocho días restantes quedaron dentro del riesgo del contratista.
Promotor:
Se aplicó
una cantidad limitada por los días no excusados, compensada dentro
del acuerdo global.
Contratista:
También
se cerraron nuestras reclamaciones de aceleración y prolongación.
Gestor de contratos:
Se implantó
un procedimiento obligatorio:
1. Identificación de incidencia.
2. Notificación inicial.
3. Registro.
4. Evaluación de alcance, coste y plazo.
5. Decisión provisional si era urgente.
6. Orden de cambio.
7. Actualización del programa.
8. Actualización del coste probable.
9. Certificación.
10. Cierre documental.
Gestor de contratos:
Cualquier
responsable podía detectar la incidencia, pero la comunicación
contractual debía ser revisada y emitida por personas autorizadas.
Se evitó que todo dependiera de una única persona mediante:
- sustituciones;
- plantillas;
- permisos;
- alertas;
- formación.
Promotor:
Sí.
La formación explicó:
- qué
hechos debían notificarse;
- qué
plazos existían;
- qué
personas tenían autoridad;
- cómo
reservar derechos;
- cómo
registrar costes;
- cómo
confirmar instrucciones.
Jefe de obra:
La formación
fue útil porque dejó de presentar el contrato como un documento
exclusivamente jurídico.
Gestor de contratos:
Entre otros:
- información
tardía;
- acceso impedido;
- cambio de
alcance;
- instrucción;
- condición
imprevista;
- retraso
de tercero;
- rechazo;
- suspensión;
- aceleración;
- incumplimiento;
- daño;
- falta de
pago;
- riesgo de
garantía;
- desviación
de programa.
Gestor de contratos:
Debía:
- registrar;
- acusar recibo;
- pedir información;
- evaluar;
- mitigar;
- decidir;
- reservar
posición;
- informar
a coste y plazo;
- responder
dentro del término.
Promotor:
Una buena
gestión contractual obliga también al promotor a reaccionar.
Asesor jurídico:
Según
el contrato, puede producir:
- silencio
sin efecto;
- aprobación
tácita;
- derecho
a escalar;
- incumplimiento;
- ampliación
de plazo;
- imposibilidad
de alegar sorpresa.
Por eso también deben controlarse los plazos de respuesta.
Responsable
financiero:
Se revisaron:
- garantía
de cumplimiento;
- garantía
de anticipo;
- retenciones;
- seguros;
- garantías
de subcontratistas;
- garantías
de fabricantes;
- periodos
de defectos;
- fechas de
liberación.
Gestor de contratos:
Detectamos
una garantía que iba a caducar antes de cerrar una reclamación
relevante.
Responsable
documental:
Porque la
garantía estaba archivada en un correo y no existía una alerta
central.
Promotor:
Podíamos
perder una protección de 3.500.000 € simplemente por no solicitar
la extensión a tiempo.
Gestor de contratos:
Se comprobó:
- vigencia;
- límites;
- actividades;
- asegurados;
- franquicias;
- certificados;
- renovaciones;
- subcontratas;
- notificación
de siniestros.
Asesor jurídico:
El contract
management no sustituye a la gestión de seguros, pero debe controlar
que las obligaciones contractuales se cumplen.
Gestor de contratos:
Se preparó
un checklist de cierre con:
- recepción;
- punch list;
- documentación;
- certificados;
- planos finales;
- manuales;
- formación;
- repuestos;
- cuentas
finales;
- reclamaciones;
- garantías;
- seguros;
- liberación
de retenciones;
- responsabilidades
pendientes.
Promotor:
Porque un
contrato no termina cuando físicamente termina la obra.
Pueden quedar:
- defectos;
- documentación;
- pagos;
- reclamaciones;
- garantías;
- obligaciones
de mantenimiento.
Contratista:
También
necesitamos una cuenta final clara y liberación ordenada de garantías.
Responsable
documental:
Debe conservarse
conforme a la política aplicable:
- contrato;
- modificaciones;
- notificaciones;
- actas;
- órdenes;
- certificaciones;
- pagos;
- garantías;
- seguros;
- planos;
- pruebas;
- cierre.
Promotor:
Que no basta
con contratar buenos asesores para negociar. Se necesita un responsable
que gestione el contrato todos los días.
Contratista:
Que conocer
el hecho no sustituye a notificarlo y que una reclamación debe construirse
desde el primer día, no al final.
Project manager:
Que coordinar
técnicamente no significa tener autoridad contractual para aprobar
cualquier coste.
Dirección
facultativa:
Que las instrucciones
deben identificar claramente si son aclaraciones, correcciones o cambios.
Responsable
financiero:
Que el coste
aprobado puede ser muy distinto del coste probable si los cambios y reclamaciones
no se gestionan.
Financiador:
Que la gestión
de contratos es una parte directa del control del coste hasta terminación.
Gestor de contratos:
Que el objetivo
no es producir más correspondencia ni convertir la obra en un litigio
permanente.
El objetivo es:
- anticipar;
- aclarar;
- decidir;
- documentar;
- preservar
derechos;
- reducir
sorpresas.
El contract management transforma el contrato firmado en un sistema operativo de gestión.
No debe limitarse a archivar documentos o intervenir cuando aparece una reclamación.
El primer control es el inventario contractual.
Debe conocerse:
- qué
contratos existen;
- qué
partes intervienen;
- qué
documentos forman parte;
- qué
versión está vigente;
- qué
contratos están relacionados;
- qué
obligaciones se trasladan a subcontratas.
El segundo control es la matriz de obligaciones.
Cada obligación debe convertirse en:
- responsable;
- fecha;
- documento;
- evidencia;
- consecuencia;
- alerta.
El tercer control son las facultades.
Debe quedar claro quién puede:
- solicitar;
- instruir;
- aprobar;
- valorar;
- certificar;
- pagar;
- modificar;
- resolver.
El cuarto control son las notificaciones.
Debe definirse:
- cuándo
se notifica;
- a quién;
- por qué
canal;
- dentro de
qué plazo;
- con qué
contenido;
- cómo
se registra;
- cómo
se actualiza.
El quinto control son los cambios.
Ningún cambio debería avanzar sin conocer, al menos provisionalmente:
- alcance;
- coste;
- plazo;
- responsable;
- autorización;
- límite.
El sexto control es el programa.
Las reclamaciones de plazo requieren:
- programa
fiable;
- actualizaciones;
- camino crítico;
- registros;
- análisis
de impacto;
- mitigación.
El séptimo control son los costes.
Debe distinguirse:
- coste contratado;
- comprometido;
- certificado;
- pagado;
- reclamado;
- probable.
El octavo control son las subcontratas.
El contratista debe alinear sus subcontratos con las obligaciones esenciales del contrato principal.
El noveno control son los registros.
Las reclamaciones no deben reconstruirse meses después a partir de recuerdos.
Deben apoyarse en:
- partes diarios;
- horas;
- recursos;
- fotografías;
- órdenes;
- planos;
- programas;
- costes;
- comunicaciones.
El décimo control es la automatización.
El software puede ayudar con:
- archivo;
- versiones;
- búsquedas;
- firmas;
- aprobaciones;
- alertas;
- reporting;
- trazabilidad.
Pero sólo funciona si existen procesos, responsables y datos de calidad.
El undécimo control son los KPI.
La organización debe medir:
- tiempo de
aprobación;
- cambios
abiertos;
- avisos vencidos;
- reclamaciones;
- obligaciones
pendientes;
- garantías;
- seguros;
- tiempo de
pago.
El duodécimo control es el cierre.
Debe existir un procedimiento para terminar ordenadamente:
- trabajos;
- pagos;
- reclamaciones;
- documentación;
- garantías;
- responsabilidades.
Los formularios, checklists y casos prácticos son especialmente útiles porque permiten ordenar:
- inventario
de contratos;
- matriz de
obligaciones;
- matriz de
facultades;
- registro
de notificaciones;
- registro
de cambios;
- registro
de reclamaciones;
- control
de certificaciones;
- calendario
de alertas;
- gestión
de subcontratas;
- KPI;
- implantación
de software;
- cierre contractual.
Este tipo de situaciones se desarrolla con mayor profundidad en la guía profesional de inmoley.com sobre CONTRACT MANAGEMENT. GESTIÓN DE CONTRATOS, con formularios, checklists y casos prácticos orientados a la metodología, supervisión, control, automatización y administración de los contratos en proyectos inmobiliarios, de ingeniería y construcción.
- ¿Existe un inventario completo de contratos y anexos vigentes?
- ¿Cada contrato tiene un responsable de gestión?
- ¿Se ha preparado una matriz de obligaciones?
- ¿Los plazos contractuales generan alertas automáticas?
- ¿Está definido quién puede emitir instrucciones?
- ¿El equipo técnico conoce los límites de sus facultades?
- ¿Las incidencias se notifican antes de cuantificarse completamente?
- ¿Las notificaciones citan la cláusula y reservan derechos?
- ¿Existe un registro único de cambios?
- ¿Los trabajos urgentes tienen orden provisional e importe máximo?
- ¿El programa se actualiza con cada cambio relevante?
- ¿Se mantienen registros contemporáneos de recursos y productividad?
- ¿Las certificaciones distinguen contrato, cambios y partidas en disputa?
- ¿El coste probable incluye reclamaciones y cambios pendientes?
- ¿Los subcontratos reproducen las obligaciones esenciales aplicables?
- ¿Las garantías y seguros tienen alertas de vencimiento?
- ¿El software se ha implantado después de definir procesos y responsables?
- ¿Existen KPI de aprobación, notificación, pago y cierre?
- ¿Las reclamaciones se revisan por derecho, causa, impacto y cuantificación?
- ¿Existe un checklist de cierre contractual?
- Archivar el contrato después de firmarlo y gestionar la obra sólo mediante reuniones.
- Esperar a conocer el importe exacto antes de notificar.
- Pensar que el conocimiento informal de la otra parte sustituye al aviso contractual.
- Permitir instrucciones de personas sin facultades claras.
- Ejecutar cambios sin orden, presupuesto o límite provisional.
- Utilizar actas de reunión sin distinguir decisiones, instrucciones y asuntos pendientes.
- Presentar reclamaciones globales sin registros contemporáneos.
- No mantener actualizado el programa contractual.
- Confundir coste pagado con coste final probable.
- Trasladar reclamaciones de subcontratas sin acreditar responsabilidad del promotor.
- Firmar subcontratos sin alinear avisos, plazos y garantías.
- Implantar software sin normalizar primero procesos y datos.
- No controlar vencimientos de avales, seguros y garantías.
- Esperar al final de la obra para organizar el cierre contractual.
- El promotor debe gestionar el contrato con el mismo rigor con el que controla el presupuesto y la obra.
- El contratista debe notificar desde que conoce el riesgo, aunque todavía no pueda cuantificarlo completamente.
- El gestor de contratos debe conectar hechos, cláusulas, costes, plazos, documentos y decisiones.
- El project manager debe conocer qué facultades tiene y cuáles requieren aprobación.
- La dirección facultativa debe diferenciar claramente las instrucciones técnicas de los cambios contractuales.
- El controller debe incorporar cambios y reclamaciones al coste probable antes de que se conviertan en facturas.
- El responsable de compras debe alinear los subcontratos con el contrato principal.
- El responsable documental debe asegurar trazabilidad, versiones, permisos y conservación.
- El financiador debe revisar la gestión contractual como parte del coste hasta terminación.
- El software ayuda a gestionar plazos y documentos, pero no sustituye una organización contractual disciplinada.
- Un derecho contractual que no se notifica, documenta y actualiza puede terminar siendo un derecho imposible de cobrar.
Autoría: Redacción inmoley.com
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