NOTICIAS INMOBILIARIAS PROFESIONALES.
NOTICIAS DE LA CONSTRUCCIÓN, URBANISMO E INMOBILIARIO.

NOTICIAS DE LA CONSTRUCCIÓN, URBANISMO E INMOBILIARIO.

NOTICIA ADAPTADA AL SISTEMA EDUCATIVO inmoley.com DE FORMACIÓN CONTINUA PARA PROFESIONALES INMOBILIARIOS. ©
Enciclopedia profesional del sector inmobiliario y la construcción: este artículo se conecta con guías prácticas (metodología, modelos y casos).
Síguenos
X   LinkedIn
Comparte esta noticia
Compartir en X   Compartir en LinkedIn
EL CONTRATO MARCO EN CONSTRUCCIÓN QUE NADIE CONTROLABA

22 de mayo de 2026
¿Qué guía práctica soluciona este tipo de casos?
¿Qué debe saber un profesional en un caso práctico como el de la noticia?
  • Entrevista profesional sobre contratos marco en construcción: call-off, catálogo de precios, SLA, calidad, coste, financiación y gobernanza.
Los contratos marco en construcción permiten contratar obras repetitivas, actuaciones de mantenimiento, adecuaciones, reformas, implantaciones, paquetes menores o trabajos por demanda sin negociar cada encargo desde cero. Su utilidad está en fijar precios, procedimientos, niveles de servicio, plazos, calidades, seguridad, reporting y reglas de activación mediante órdenes call-off. Pero si el contrato marco no tiene catálogo de precios claro, límites de importe, gobernanza, auditoría, SLA, control de calidad y reglas de revisión, puede convertirse en una sucesión de trabajos dispersos, sin trazabilidad de coste, sin control de plazo y con riesgo de que el promotor pague urgencias, sobrecostes o calidades no verificadas.

Copyright © inmoley.com

 
CONTRATOS MARCO EN CONSTRUCCIÓN (FRAMEWORK / CALL-OFF): CATÁLOGO DE PRECIOS, GOBERNANZA, SLA Y CONTROL DE CALIDAD

 

Nota editorial de transparencia

Esta entrevista profesional se ha elaborado con finalidad didáctica por inmoley.com. Los perfiles, situaciones y respuestas se basan en patrones profesionales observados habitualmente en operaciones inmobiliarias, urbanísticas, financieras y de construcción, y han sido redactados como una recreación práctica para explicar riesgos, errores y soluciones.

Contexto del caso

El caso parte de un grupo propietario de una cartera de 27 activos inmobiliarios: edificios de oficinas, locales comerciales, pequeños centros de servicios, naves ligeras y edificios residenciales en alquiler. El propietario quería ordenar obras recurrentes de adecuación, mantenimiento correctivo, reformas de espacios, reposiciones, pequeñas demoliciones, trabajos de instalaciones, reparación de cubiertas, adaptación de locales y actuaciones urgentes. Hasta entonces cada intervención se contrataba de forma aislada, con precios distintos, plazos variables y poca capacidad de comparar proveedores.

Para ganar eficiencia, se firmó un contrato marco con tres contratistas homologados. El contrato preveía órdenes call-off por activo, catálogo de precios unitarios, tiempos de respuesta, niveles de servicio, control de calidad, obligación de reporting y posibilidad de asignar trabajos según disponibilidad, especialidad y precio. El importe estimado anual era de 4.800.000 €, con límite por orden individual de 250.000 €, salvo autorización especial.

El problema apareció al cabo de ocho meses. Las órdenes se multiplicaron, muchas actuaciones se tramitaron como urgentes, el catálogo de precios no cubría suficientes partidas, aparecieron precios contradictorios, los SLA no se medían correctamente, algunos activos recibieron calidades diferentes y el responsable financiero no podía explicar con precisión cuánto se había comprometido, cuánto se había ejecutado y cuánto quedaba por pagar. El contrato marco, que debía aportar control, se había convertido en una forma rápida de gastar sin suficiente gobernanza.

Intervienen en esta conversación profesional:

- Propietario de la cartera.
- Facility manager.
- Contratista homologado.
- Responsable financiero.
- Asesor legal.

Entrevista profesional

Pregunta. ¿Por qué se decidió implantar un contrato marco?

Propietario de la cartera:
Porque teníamos demasiadas actuaciones dispersas. Cada activo pedía reparaciones, reformas, adecuaciones o trabajos urgentes. Negociar proveedor, precio, alcance y plazo en cada caso era lento y poco eficiente. Queríamos rapidez, precios conocidos y contratistas que ya entendieran nuestros estándares.

Facility manager:
La idea era buena. Un contrato marco permite ordenar trabajos repetitivos, reducir tiempos de contratación, homogeneizar calidades y crear una relación estable con contratistas. Pero necesita método. Si sólo sirve para llamar más rápido al contratista, no resuelve el problema de gestión.

Pregunta. ¿Dónde empezó el fallo?

Responsable financiero:
Empezó cuando las órdenes call-off crecieron sin una visión consolidada. Cada responsable de activo emitía encargos pequeños, pero acumulados representaban mucho dinero. Algunos trabajos eran necesarios, otros urgentes y otros discutibles. El contrato marco facilitaba contratar, pero no estaba controlando suficientemente el importe total comprometido.

Asesor legal:
Ese es un riesgo frecuente. El contrato marco no debe confundirse con una autorización abierta para encargar trabajos. Debe tener reglas de activación, límites, aprobaciones, presupuesto anual, trazabilidad y auditoría.

Pregunta. ¿Qué es una orden call-off?

Asesor legal:
Es una orden específica emitida al amparo del contrato marco. El contrato marco fija las condiciones generales: precios, procedimiento, calidad, seguros, seguridad, plazos, responsabilidades y forma de pago. La orden call-off concreta el trabajo: activo, alcance, precio, plazo, responsable, documentación, prioridad y aceptación.

Contratista homologado:
Para nosotros, la orden call-off debe ser clara. Si se nos dice “reparar instalaciones” o “adecuar local” sin alcance preciso, luego aparecen discusiones sobre si una partida estaba incluida o era adicional.

Pregunta. ¿Cuál fue el primer error del propietario?

Facility manager:
El primer error fue no definir suficientemente los tipos de trabajos. Se mezclaban mantenimiento correctivo, reformas menores, urgencias, adecuaciones para inquilinos, reposiciones, mejoras energéticas y trabajos de cumplimiento normativo. Cada categoría tiene lógica distinta de coste, plazo y aprobación.

Propietario de la cartera:
Pensábamos que todo podía entrar en el contrato marco. Después vimos que sí podía entrar, pero no con las mismas reglas. No es igual reparar una fuga urgente que reformar un local para un nuevo arrendatario.

Pregunta. ¿Qué problemas generó el catálogo de precios?

Contratista homologado:
El catálogo cubría partidas frecuentes, pero no todos los trabajos reales. Cuando aparecían actuaciones no previstas, teníamos que proponer precios nuevos. En urgencias, eso se hacía rápido y después se discutía. Además, algunas partidas estaban definidas de forma demasiado genérica.

Responsable financiero:
El catálogo nos daba una sensación de control, pero muchas órdenes terminaban con precios contradictorios, suplementos, medios auxiliares o costes no previstos. El precio base no siempre era el coste final.

Pregunta. ¿Cómo debe diseñarse un catálogo de precios?

Facility manager:
Debe tener partidas claras, unidades de medición, inclusiones, exclusiones, medios auxiliares, desplazamientos, horarios, urgencias, materiales, mano de obra, rendimientos, margen, revisión de precios y condiciones de aplicación. Si una partida no define qué incluye, cada call-off será una negociación.

Asesor legal:
Además, debe prever cómo se aprueban precios nuevos, si quedan incorporados al catálogo, si son excepcionales o si requieren comparación con otros proveedores.

Pregunta. ¿Qué ocurrió con los SLA?

Propietario de la cartera:
Teníamos SLA de respuesta, intervención y resolución. Sobre el papel, eran buenos. Pero no medíamos bien cuándo empezaba el plazo, cuándo se consideraba atendida una incidencia, qué era resolución definitiva y qué penalización aplicaba. Los contratistas decían cumplir; los activos decían que no.

Contratista homologado:
El SLA debe ser realista. No se puede medir igual una llamada por pintura que una avería eléctrica crítica. También debe distinguir respuesta inicial, presencia en el activo, diagnóstico, solución provisional y solución definitiva.

Pregunta. ¿Cómo se clasificaron las prioridades?

Facility manager:
Se crearon cuatro niveles: emergencia, urgente, ordinario y planificado. Emergencia era riesgo para personas, actividad o activo. Urgente era incidencia relevante sin riesgo inmediato. Ordinario era reparación programable. Planificado era reforma o mejora. Cada nivel tenía plazo, autorización y reporting distinto.

Responsable financiero:
Esa clasificación redujo el abuso de la palabra “urgente”. Antes casi todo era urgente, y lo urgente siempre cuesta más.

Pregunta. ¿Qué impacto tuvo en el coste?

Responsable financiero:
Muy relevante. Los trabajos urgentes incluían recargos, desplazamientos, horarios especiales y menor capacidad de comparar precios. Al no controlar bien la prioridad, pagábamos como urgente lo que podía haberse planificado. El coste anual empezó a superar presupuesto.

Propietario de la cartera:
Ahí vimos que el problema no era sólo contractual, sino de gestión. Si todo se convierte en urgencia, el contrato marco pierde eficiencia.

Pregunta. ¿Qué preocupaba al financiador o al inversor?

Responsable financiero:
El inversor quería entender el CAPEX y el OPEX de la cartera. Algunas órdenes eran mantenimiento ordinario; otras eran mejoras; otras eran adecuaciones que aumentaban valor; otras debían imputarse a inquilinos. Si todo se mezclaba, el NOI, la valoración y la financiación podían verse distorsionados.

Facility manager:
El contrato marco necesitaba codificación contable y técnica. Cada orden debía indicar si era OPEX, CAPEX, reposición, mejora, adecuación de inquilino o cumplimiento normativo.

Pregunta. ¿Por qué es importante distinguir OPEX y CAPEX?

Responsable financiero:
Porque afecta a presupuestos, impuestos, valoración, recuperación de costes, financiación y reporting al inversor. Un gasto de mantenimiento no se trata igual que una inversión que mejora el activo. Si se mezclan, no se sabe si el activo está consumiendo más coste operativo o si se está invirtiendo para generar valor.

Asesor legal:
También afecta a contratos con arrendatarios. Algunas obras pueden repercutirse, otras no. El contrato marco no decide por sí solo quién soporta el coste final.

Pregunta. ¿Qué ocurrió con la calidad?

Propietario de la cartera:
Aparecieron diferencias entre activos. Un contratista ejecutaba con un estándar, otro con otro; algunos acabados variaban; las reparaciones no siempre tenían la misma durabilidad. El contrato marco debía homogeneizar, pero no había suficiente control de calidad.

Facility manager:
Faltaban fichas técnicas, estándares de materiales, checklist de recepción, fotografías antes/después y evaluación posterior. Sin control de calidad, el catálogo de precios puede incentivar soluciones rápidas pero no necesariamente buenas.

Pregunta. ¿Cómo se implantó el control de calidad?

Facility manager:
Se crearon estándares por tipo de trabajo: pintura, electricidad, climatización, fontanería, cubierta, carpintería, acabados, seguridad y limpieza final. Cada orden call-off debía cerrarse con checklist, fotografías, parte de recepción y valoración del responsable del activo. Las órdenes repetidas por mala ejecución quedaban penalizadas.

Contratista homologado:
Eso también nos ayudó. Si el estándar es claro, sabemos qué se espera y podemos presupuestar mejor.

Pregunta. ¿Qué problema hubo con las subcontratas?

Asesor legal:
Algunos contratistas utilizaban subcontratas sin autorización suficiente. En trabajos menores puede parecer normal, pero en una cartera con activos ocupados, seguridad, documentación laboral, seguros y control de acceso son esenciales. El contrato marco debía regular homologación de subcontratas.

Facility manager:
No queríamos descubrir en el activo equipos que no sabíamos quién había enviado. La trazabilidad de personas y empresas es parte del control.

Pregunta. ¿Qué debe regularse sobre subcontratación?

Asesor legal:
Autorización previa, responsabilidad del contratista principal, documentación laboral, seguros, prevención de riesgos, confidencialidad, acceso a activos, identificación del personal, estándares de calidad y prohibición de subcontratar actividades críticas sin aprobación. El contrato marco no debe relajar esos controles por tratarse de trabajos repetitivos.

Pregunta. ¿Qué ocurrió con los límites de importe?

Responsable financiero:
El contrato fijaba un límite por orden, pero no controlaba bien la suma de órdenes relacionadas. Un trabajo se dividía en varias órdenes menores para avanzar rápido. Formalmente ninguna superaba el límite, pero en conjunto eran una reforma importante.

Asesor legal:
Eso es un clásico. Deben existir límites por orden, por activo, por periodo, por categoría y por proyecto relacionado. Si varias órdenes tienen una misma finalidad, deben agregarse para aprobación.

Pregunta. ¿Cómo se evitó el fraccionamiento?

Responsable financiero:
Se implantó una regla de acumulación: órdenes del mismo activo, misma finalidad o mismo periodo se agregaban para aprobación. Si superaban ciertos importes, requerían autorización del comité de cartera. También se exigió presupuesto global cuando varias actuaciones formaban parte de un mismo proyecto.

Facility manager:
Eso no impidió actuar rápido en urgencias, pero evitó que una reforma se disfrazara de diez trabajos menores.

Pregunta. ¿Qué gobernanza se creó?

Propietario de la cartera:
Creamos un comité mensual de contrato marco con facility management, financiero, legal y responsables de activos. Revisaba gasto acumulado, órdenes urgentes, SLA, calidad, incidencias, desviaciones, precios nuevos, reclamaciones y previsión de trabajos próximos.

Responsable financiero:
También se creó un dashboard: presupuesto anual, comprometido, ejecutado, facturado, pendiente, OPEX, CAPEX, urgencias, contratista, activo y desviaciones.

Pregunta. ¿Qué papel tenía el reporting?

Facility manager:
Era fundamental. Antes teníamos partes sueltos, facturas y correos. Después cada orden tenía número, activo, categoría, prioridad, coste estimado, coste final, fecha de solicitud, fecha de respuesta, fecha de cierre, SLA, fotografías, responsable y estado de facturación.

Contratista homologado:
El reporting exige disciplina, pero reduce discusiones. Si todo queda documentado, se cobra mejor y se discute menos.

Pregunta. ¿Qué ocurrió con las facturas?

Responsable financiero:
Llegaban facturas con descripciones poco claras: “trabajos varios”, “reparación”, “materiales”, “mano de obra”. Era imposible auditar. Se exigió que cada factura se vinculara a una orden call-off aprobada, con partida de catálogo, medición, parte de trabajo y recepción.

Asesor legal:
Sin vinculación entre factura y orden, el contrato marco pierde trazabilidad. No se debe pagar una factura que no pueda conectarse con una autorización.

Pregunta. ¿Cómo se trataron los precios contradictorios?

Facility manager:
Se estableció un procedimiento: justificación de partida no incluida en catálogo, propuesta desglosada, aprobación previa, comparación con precios similares y decisión sobre si el nuevo precio se incorporaba al catálogo o quedaba como excepcional.

Contratista homologado:
Eso evitó discusiones posteriores. Si el precio nuevo se aprobaba antes, no teníamos que pelearlo al facturar.

Pregunta. ¿Qué pasó con la revisión de precios?

Responsable financiero:
El contrato inicial no la regulaba bien. Con inflación de materiales y cambios de mercado, los contratistas pedían actualizar precios. El propietario quería estabilidad. Se pactó una revisión anual limitada, vinculada a índices y a evidencias de mercado, excluyendo partidas recientes o ya actualizadas.

Asesor legal:
La revisión de precios debe estar prevista. Si no, el contratista puede dejar de estar interesado o intentar compensar en precios contradictorios.

Pregunta. ¿Qué aprendió el propietario?

Propietario de la cartera:
Que un contrato marco no es menos complejo por tratar trabajos pequeños. Al contrario, como hay muchas órdenes, el riesgo de descontrol aumenta. Necesita más sistema, no menos.

Pregunta. ¿Qué aprendió el contratista?

Contratista homologado:
Que trabajar bajo contrato marco exige responder rápido, documentar bien y mantener calidad constante. No basta con ganar el acuerdo inicial; hay que demostrar servicio en cada call-off.

Pregunta. ¿Qué lección deja el caso?

Asesor legal:
Que el contrato marco debe regular no sólo precios, sino gobernanza. Si no hay reglas de activación, límites, SLA, calidad, reporting y auditoría, el contrato se convierte en una vía rápida para perder control.

Facility manager:
Y que la eficiencia no viene de llamar siempre al mismo proveedor, sino de medir qué hace, cuánto cuesta, cuánto tarda y con qué calidad.

Análisis de Redacción inmoley.com

Los contratos marco en construcción son especialmente útiles para propietarios con carteras de activos, promotores con actuaciones repetitivas, operadores con implantaciones recurrentes, gestores de facility management y empresas que necesitan ejecutar trabajos menores, reformas, mantenimientos o adecuaciones sin negociar cada contrato desde cero. Su valor está en reducir tiempos de contratación y homogeneizar condiciones.

Pero el contrato marco sólo funciona si se apoya en gobernanza. Sin procedimiento de call-off, catálogo de precios, límites de importe, autorizaciones, SLA, estándares de calidad, reporting y auditoría, puede convertirse en una herramienta de descontrol. La rapidez de contratación debe compensarse con más trazabilidad, no con menos.

El primer elemento esencial es el catálogo de precios. Debe definir partidas, unidades, inclusiones, exclusiones, medios auxiliares, desplazamientos, horarios, urgencias, materiales, mano de obra y condiciones de aplicación. Un catálogo genérico genera falsas expectativas y discusiones en cada orden.

El segundo elemento es la orden call-off. Cada encargo debe tener alcance, activo, responsable, precio, plazo, prioridad, categoría contable, documentación exigida y recepción. La orden es el puente entre el contrato marco y el trabajo concreto.

El tercer elemento es la clasificación de trabajos. Emergencias, urgencias, ordinarios, planificados, CAPEX, OPEX, mejoras, reposiciones, adecuaciones de inquilino y cumplimiento normativo deben tener reglas diferentes. Si todo se trata igual, el coste se distorsiona.

El cuarto elemento son los SLA. Deben medir respuesta, diagnóstico, intervención, solución provisional y solución definitiva. Además, deben adaptarse a la criticidad real. No todo puede ser urgente ni todo puede tener el mismo plazo.

El quinto elemento es el control de calidad. La repetición de trabajos exige estándares, fichas técnicas, checklists, fotografías, recepción formal, evaluación de contratistas y penalización por defectos repetidos. La calidad no puede depender de la buena voluntad de cada equipo.

El sexto elemento es el control financiero. Deben existir límites por orden, por activo, por periodo, por categoría y por proyecto relacionado. También debe evitarse el fraccionamiento de encargos. El responsable financiero necesita ver presupuesto, comprometido, ejecutado, facturado y pendiente.

El séptimo elemento es la revisión y auditoría. El contrato marco debe revisarse periódicamente: precios, tiempos, calidad, reclamaciones, incidencias, uso de urgencias, subcontratas y satisfacción de activos. Sin revisión, el acuerdo se degrada.

La guía profesional de inmoley.com sobre CONTRATOS MARCO EN CONSTRUCCIÓN (FRAMEWORK / CALL-OFF): CATÁLOGO DE PRECIOS, GOBERNANZA, SLA Y CONTROL DE CALIDAD permite desarrollar estas cuestiones con enfoque práctico, especialmente útil para promotores, propietarios de carteras, constructores, facility managers, inversores, financiadores, asset managers y asesores legales. Su valor está en ordenar formularios, checklists y casos prácticos para controlar coste, financiación, importe, call-off, SLA, calidad, límites y gestión de contratos recurrentes.

Checklist práctico

- ¿El contrato marco distingue tipos de trabajos y categorías de gasto?
- ¿Cada orden call-off tiene alcance, activo, responsable, precio y plazo?
- ¿El catálogo de precios define inclusiones, exclusiones y unidades de medición?
- ¿Existen límites por orden, activo, periodo y proyecto relacionado?
- ¿Se evita el fraccionamiento de encargos para eludir aprobaciones?
- ¿Los SLA distinguen respuesta, diagnóstico, intervención y resolución?
- ¿Hay estándares de calidad, checklist de recepción y fotografías?
- ¿Las subcontratas requieren autorización y documentación?
- ¿Cada factura se vincula a una orden aprobada y recibida?
- ¿Existe dashboard de presupuesto, comprometido, ejecutado y facturado?

Errores frecuentes

- Usar el contrato marco como autorización abierta para encargar trabajos.
- Llamar urgente a casi todo y pagar recargos innecesarios.
- Tener catálogo de precios genérico sin inclusiones ni exclusiones.
- Emitir órdenes call-off sin alcance suficiente.
- Dividir reformas en muchas órdenes pequeñas para evitar aprobaciones.
- No diferenciar CAPEX, OPEX, reposición y mejora.
- No medir SLA ni calidad real.
- Pagar facturas sin vincularlas a orden, medición y recepción.

Conclusiones operativas

1. Para el promotor o propietario, el contrato marco aporta eficiencia sólo si conserva control de coste, calidad, plazo e importe acumulado.

2. Para el facility manager, la clave está en clasificar trabajos, medir SLA y documentar cada call-off.

3. Para el contratista, el contrato marco exige respuesta rápida, calidad constante, reporting y disciplina documental.

4. Para el inversor, el acuerdo debe permitir distinguir OPEX, CAPEX, mejora de activo y gasto recuperable.

5. Para el financiador, la trazabilidad de órdenes y costes mejora la lectura de caja, mantenimiento y valor de cartera.

6. Para el asesor legal, el contrato debe regular catálogo, call-off, límites, subcontratación, SLA, calidad, revisión de precios y auditoría.

Referencia a la guía práctica

Este tipo de situaciones se desarrolla con mayor profundidad en la guía profesional de inmoley.com sobre CONTRATOS MARCO EN CONSTRUCCIÓN (FRAMEWORK / CALL-OFF): CATÁLOGO DE PRECIOS, GOBERNANZA, SLA Y CONTROL DE CALIDAD, con formularios, checklists y casos prácticos orientados a la prevención de errores, la gestión del coste, la financiación, el control del importe y la toma de decisiones del promotor, propietario, constructor, inversor, financiador y equipo gestor.

Autoría: Redacción inmoley.com

Síguenos en LinkedIn o en X, comparte este artículo y comenta tus experiencias y propuestas sobre contratos marco en construcción, órdenes call-off, catálogo de precios, SLA, control de calidad, financiación y gestión de carteras inmobiliarias.

NOTA LINKEDIN

EL CONTRATO MARCO QUE NADIE CONTROLA

Un contrato marco en construcción puede ahorrar tiempo y ordenar trabajos repetitivos. Pero si no hay catálogo claro, límites, SLA, calidad y dashboard financiero, acaba siendo una vía rápida para gastar sin control.

Tres señales de alerta:

- Las órdenes call-off se aprueban sin alcance, precio cerrado ni recepción.
- Casi todo se tramita como urgente y se pagan recargos innecesarios.
- El inversor no distingue OPEX, CAPEX, reposición, mejora y gasto recuperable.

La guía profesional de inmoley.com sobre CONTRATOS MARCO EN CONSTRUCCIÓN desarrolla formularios, checklists y casos prácticos para ordenar coste, financiación, importe, call-off, tipo de interés, SLA, calidad y gestión de contratos recurrentes.

Iremos anunciando ventajas y ofertas restringidas para seguidores y para quienes participen con preguntas y respuestas en los comentarios.

https://www.inmoley.com/CURSOS-LIBRERIA/EDIFICACION-CONTRATOS-MARCO-CONSTRUCCION.html

¿Qué suele fallar más en un contrato marco: catálogo de precios, urgencias, SLA, calidad, límites o control financiero?

NOTA X

Un contrato marco no es una autorización abierta para gastar. Error: emitir call-off sin alcance, límite, SLA ni recepción de calidad. coste / OPEX-CAPEX / financiación. https://www.inmoley.com/CURSOS-LIBRERIA/EDIFICACION-CONTRATOS-MARCO-CONSTRUCCION.html ¿Qué revisarías?

Tres checks rápidos:

- ¿Cada call-off tiene alcance, precio, plazo, prioridad y responsable?
- ¿El contrato evita fraccionar encargos para eludir aprobaciones?
- ¿SLA, calidad y facturas se auditan con datos y recepción formal?

Para que tratemos un caso similar en un próximo artículo, deja tu pregunta sin datos sensibles.
 

Copyright © inmoley.com Todos los derechos reservados. El uso anagramas, símobolos o información sin autorización expresa de inmoley.com y al margen de las condiciones generales de contratación de inmoley.com, será perseguido judicialmente.

ir a inicio de página
 
Volver a la página anterior